Aguascalientes- El Rey de la Feria
24 de abril de 2022
Aguascalientes

El domingo en la Monumental de Aguascalientes se jugaron seis toros de Teófilo Gómez, primera corrida desde la partida de un gran ganadero: José Roberto, lo que aumentaba la ya de por sí carga emotiva de lidiar una corrida de toros en esta gran feria. En el palco su hijo José y su hermano José Manuel vivieron y gozaron de una gran corrida, sus toros hicieron homenaje a un concepto y una manera de embestir, la de los toros de Teófilo.

Roca Rey que ya había dado una dimensión tremenda el viernes anterior, toreó el sábado en la blanca Mérida regresó a la Feria de San Marcos para torear su segunda tarde. A su primero le cortó una oreja en faena bien estructurada, pasándoselo muy cerca y matándolo en lo alto.

Salió el quinto y fue un gran toro. Bravo de buena condición y empuje en la embestida. Con el capote fue el primer encuentro y se midieron condiciones y aptitudes. Toro y torero fueron encontrándose. Los tiempos en el toreo son tan importantes como el temple o el valor. Matices ya de alto nivel para el toreo, aspectos a veces imperceptibles para el gran público pero que en la lidia que Andrés da a sus toros, es fundamental.

El hombre capta la atención del público de manera exquisita. Tiene gran personalidad, tipo de torero, viste bien y se sabe que es quien es. Al brindar en los medios, se coloca y espera quizá cinco o seis segundos hasta que el público se centra con él. En ese momento ya nos tiene a todos en la muleta, lo hace despacio y todos sentimos que nos mira a los ojos. Con público ya metido sin dar el primer pase, comenzó su faena con emocionantes cambiados por la espalda en la distancia corta, ya que el toro aunque embestía con poder, no se arrancaba de largo. Con cinco pases ya había formado un lío. El toro bravo y de buena casta fue transformando el poder en ritmo, reduciendo la velocidad de su embestida más no la intensidad. La firmeza y fibra que le pone Roca Rey a su toreo hacen una combinación sensacional. Cuajó al toro por ambos lados. Naturales muy lentos, rematados detrás de la cadera, pasándose siempre muy pero muy cerca al toro, sin atragantones, solo cercanías.

Sensacional faena, de remates variados, entra y sale del toro despacio, con gusto, sin tiempos muertos. Al momento exacto se tiró a matar y de estoconazo firmó una gran obra que le valió otras dos orejas. Feria rotunda para el peruano que presentó ya sus credenciales como ídolo de la afición mexicana.

Fdo: EL FINANCIERO